¿Eres de ovillos o de madejas? Encuentra las diferencias.

¿Eres más de ovillos o te entusiasman las madejas? Porque entre unos y las otras existen muchas diferencias. Unos son redondos como pelotas y puede ser grandes como el mundo. Las otras parecen enrollarse suavemente sobre sí mismas. Los dos, ovillos y madejas, son las formas más habituales de presentar los hilos para tejer. Te explicamos sus pros, contras y diferencias para hagas lo que te dé la lana.

Los ovillos son bolas de hilos enrollados sobre sí mismos en forma redondeada. Su característica principal es que están listos para empezar a tejer. Comparten esta ventaja lalanalunera con los conos y las bobinas. Una vez que estiras el cabo, ya puedes empezar a tejer y tejer.

 

Ovillos

 

Ovillos

 

Ovillos

 

Ovillos y conos

 

Las madejas, en cambio, recogen los hilos en amplias vueltas de la misma medida. Así, con el paso del tiempo, no se deforman y mantienen la esponjosidad y la elasticidad de la fibra original. Esto supone un paso menos de manipulación en el proceso que reduce los costes de producción. También ocupan menos espacio, por lo que su transporte resulta más económico. Pero no todo son ventajas: las madejas hay que ovillarlas antes de empezar a tejer. Si no las ovillas, en la primera vuelta te puedes encontrar envuelta en un mar de nudos: la peor pesadilla de cualquier Lalanalú.

 

Madejas

 

Ovillando con las manos

 

Madeja

 

Te explicamos en 3 puntos cómo ovillar una madeja sin hacerte un lío:

1. Abre la madeja al máximo y comprueba que los hilos estén bien colocados. Si necesitas ayuda, pide a alguien que sujete los extremos. A continuación, colócala entre los pomos de los respaldos de dos sillas. Otra opción es sujetar la madeja entre tus rodillas (sentada, con los pies bien apoyados en un taburete).

2. Las madejas suelen estar atadas por entre uno y cuatro puntos, con un hilo anudado. Corta los nudos a ras. Del nudo te saldrán dos puntas, el inicio y el final de tu hilo.

3. Elige un cabo y empieza a hacer una bola, enrollando el hilo sobre sí mismo, hasta terminar la madeja. Al terminar, habrás obtenido un ovillo.

Consejos lalanaluneros: Coloca la madeja de forma que el hilo siempre salga por la cara exterior. Si al estirar una punta, el hilo se engancha, empieza por el otro lado. Puede que hayas empezado por el final.

 

Empezando a ovillar a mano

 

Ovillando a mano

 

Ovilladora y devanadora

 

Ovilladora

 

Ovillos hechos a mano (pelotitas) y con la ovilladora

 

Por muchas vueltas que le demos, tanto ovillos como madejas conducen al mismo punto. Por eso, los pequeños productores de lanas trabajan incansablemente para presentar fibras de gran calidad en ambos formatos. Como buenas woolhunters, en Lalanalú buscamos hilos, con la mejor relación calidad-precio, y te ofrecemos toda la información para que decidas por ti misma qué prefieres. Seas de ovillos o de madejas, te aconsejaremos lo que mejor te va.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*