En ganchillo, no hay error sin solución. Tres trucos lalanaluneros.

¿Has empezado un nuevo proyecto de ganchillo? ¿O quieres aprender esta técnica? Quizá al empezar a tejer te resultará difícil identificar los puntos. Puede que dudes sobre dónde insertar el ganchillo o cómo tejer el siguiente punto. Cuanto más practiques, más fácil será. Para ayudarte, te vamos a explicar los tres errores que solemos cometer y cómo evitarlos. Así tu labor quedará perfecta y no tendrás que deshacer ni un solo punto.

 

 

1. Cadeneta torcida:

Empezamos por lo más básico. Una de las maneras de tejer labores circulares como cuellos, bolsos, estuches, gorros y jerséis de abajo hacia arriba es comenzando con una cadeneta unida por los extremos. Al unir cadenetas, especialmente si son largas, pueden quedar giradas y que tengas que deshacer toda la vuelta para arreglarlas.

 

¿Solución?

Cuando tengas la largura deseada, desliza la cadeneta entre el dedo gordo y el índice y comprueba que esté girada hacia ti. Al llegar al final, haz un punto raso en uno de los extremos. ¡La cadeneta siempre debe estar girada hacia fuera!

 

 

 

Truco lalanalunero:

Si tienes entre manos una pieza muy larga, teje la primera vuelta con la cadeneta abierta y une el primer y el último puntos con uno raso. De esta manera, te quedará una pequeña abertura entre esos dos puntos y podrás coserla con una aguja lanera.

 

 

 

2. Cómo encontrar el primer y último puntos:

Si estás tejiendo una pieza rectangular y al terminarla parece un triángulo o un trapecio es porque te has saltado o has tejido dos veces en el primer o último punto de cada vuelta.

 

¿Solución?

No existe una única forma de tejer el primer punto. Pero lo mejor es tejer igual en una misma labor. Como regla general, después de tejer las cadenetas según el punto utilizado (1 para punto bajo, 2 para punto medio alto y 3 para punto alto), empiezas a tejer en el segundo punto de la vuelta anterior, ya que las cadenetas sustituyen el primer punto. Para finalizar, ten en cuenta que el último punto es la cadeneta y puede costar un poco identificarlo. ¡Pero ahí está! Sólo tienes que encontrarlo.

 

 

 

 

Truco lalanalunero:

Recuerda el número de puntos de cada vuelta. Haz recuento cada 2 o 3 vueltas y así mantendrás siempre recto tu tejido.

 

 

3. Tensión x ganchillo:

La tensión es una cuestión de tacto y hay que encontrarle el punto. Es importante adaptar la medida del ganchillo a tu hilo para obtener la tensión adecuada. Un chal demasiado apretado puede resultar un tejido rígido y un macetero demasiado blando nunca mantendrá su estructura.

 

¿Solución?

La tensión correcta es la que se adapta a tu proyecto y a tu gusto. Cada persona tiene una tensión distinta y puede variar en una misma labor según el estrés. Ten en cuenta que los tejidos hechos a ganchillo suelen ser algo más rígidos que el punto de media. Como norma, el tejido debe ser flexible y agradable al tacto. Si tu proyecto sea una prenda o un complemento, evita que tenga una trama demasiado abierta.

 

Truco lalanalunero:

Teje una muestra antes de empezar tu proyecto. Teje muestras de 10 cm x 10 cm del hilo elegido con ganchillos de 1 mm mayor o menor de lo recomendado. Así encontrarás el punto de tensión que necesita tu labor.

 

 

 

Ahora que ya sabes cómo solucionar los errores básicos de ganchillo, ¡haz lo que te dé la lana! Lo peor que puede pasar es que tengas que deshacer un par de vueltas y volver a empezar. Con el ganchillo, siempre es posible aprender de los errores.

Una respuesta a “En ganchillo, no hay error sin solución. Tres trucos lalanaluneros.”

  1. Muchas gracias por el post es muy útil. Siempre tengo un problema con la tensión. Hace poco que he empezado a hacer ganchillo y me suelen quedar los proyecto más flojos de lo esperado. Como bien dices tienes que cogerle el punto. Muchas gracias probaremos!

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