En busca de tu pareja ideal de agujas circulares intercambiables

Hablemos de amor. Desde que descubrí que podía tejer prendas sin costuras, me enamoré perdidamente de las agujas circulares. Me encantan porque con ellas puedo hacer lo que me dé la lana. Sobre todo con las ChiaoGoo. Te voy a contar la historia de cómo encontré mi pareja ideal.

 

Mi idilio lalanalunero con las circulares empezó mucho antes de abrir Lalanalú. Pero no hay amor sin emoción. En aquella época, me topé con un pequeño problema: no disfrutaba tejiendo con Magic Loop. Aunque esta técnica permite tejer prendas de diámetro pequeño, como calcetines y mangas, en un cable largo, no terminaba de convencerme. Sin embargo, me propuse continuar siendo fiel a las circulares. Hasta que ellas aparecieron en mi vida: las agujas circulares intercambiables ChiaoGoo de 5 y 8 cm. ¡Por fin podía tejer mangas de ropita para bebé sin Magic Loop!

 

 

Reconozco que al principio no fue fácil. Fue uno de esos amores que requieren un poquito de adaptación. Me sentía algo torpe. Para tener un poco más de apoyo, colocaba la aguja de 8 cm en la mano derecha y la de 5 cm en la izquierda. Pero, mi Lalanalú: combinar dos tamaños de aguja no tiene precio. ¿Te imaginas que puedes ajustar los diámetros de tu tejido sobre la marcha y cuando te dé la lana? Te da una sensación de libertad difícil de explicar con palabras.

 

Agujas fijas cortas Knit Red

 

Las agujas de 5 y 8 cm son una maravilla. Están disponibles en números pequeños y resultan ideales para tejer con lanas de finas. Las encontrarás en la tienda en las medidas de 1.75 al 3.25 mm y funcionan con los cables mini de ChiaGoo. Cuando las pruebes, no habrá vuelta atrás y te olvidarás de todas las altras.

 

Estuche Shorties Chiao Goo

 

 

He de confesar que mi gran debilidad son las agujas de 10 cm: el top de las circulares. Su tamaño resulta perfecto y muy cómodo. Puedo tejer gorros, incluso mangas de jerséis de tallas de adulto, sin Magic Loop. ¡Qué liberación! Son muy versátiles y existen en todos los tamaños. Y dependiendo del grosor de la aguja, funcionan con un cable u otro. Sólo tendrás que encontrar el tuyo.

 

¿Prefieres unas agujas un poco más largas, que ofrezcan más apoyo a la hora de tejer? Las de 13 cm son la pareja perfecta. Están disponibles en todos los números y son tan cómodas que podrás tejer desde el cuerpo de un jersey hasta una manta.

 

 

Espero que algún día tú también, como yo, encuentres pareja perfecta. Anímate a descubrir ese par de agujas ideal para hacer lo que te dé la lana. ¡Mucho love!

 

Eva

En ganchillo, no hay error sin solución. Tres trucos lalanaluneros.

¿Has empezado un nuevo proyecto de ganchillo? ¿O quieres aprender esta técnica? Quizá al empezar a tejer te resultará difícil identificar los puntos. Puede que dudes sobre dónde insertar el ganchillo o cómo tejer el siguiente punto. Cuanto más practiques, más fácil será. Para ayudarte, te vamos a explicar los tres errores que solemos cometer y cómo evitarlos. Así tu labor quedará perfecta y no tendrás que deshacer ni un solo punto.

 

 

1. Cadeneta torcida:

Empezamos por lo más básico. Una de las maneras de tejer labores circulares como cuellos, bolsos, estuches, gorros y jerséis de abajo hacia arriba es comenzando con una cadeneta unida por los extremos. Al unir cadenetas, especialmente si son largas, pueden quedar giradas y que tengas que deshacer toda la vuelta para arreglarlas.

 

¿Solución?

Cuando tengas la largura deseada, desliza la cadeneta entre el dedo gordo y el índice y comprueba que esté girada hacia ti. Al llegar al final, haz un punto raso en uno de los extremos. ¡La cadeneta siempre debe estar girada hacia fuera!

 

 

 

Truco lalanalunero:

Si tienes entre manos una pieza muy larga, teje la primera vuelta con la cadeneta abierta y une el primer y el último puntos con uno raso. De esta manera, te quedará una pequeña abertura entre esos dos puntos y podrás coserla con una aguja lanera.

 

 

 

2. Cómo encontrar el primer y último puntos:

Si estás tejiendo una pieza rectangular y al terminarla parece un triángulo o un trapecio es porque te has saltado o has tejido dos veces en el primer o último punto de cada vuelta.

 

¿Solución?

No existe una única forma de tejer el primer punto. Pero lo mejor es tejer igual en una misma labor. Como regla general, después de tejer las cadenetas según el punto utilizado (1 para punto bajo, 2 para punto medio alto y 3 para punto alto), empiezas a tejer en el segundo punto de la vuelta anterior, ya que las cadenetas sustituyen el primer punto. Para finalizar, ten en cuenta que el último punto es la cadeneta y puede costar un poco identificarlo. ¡Pero ahí está! Sólo tienes que encontrarlo.

 

 

 

 

Truco lalanalunero:

Recuerda el número de puntos de cada vuelta. Haz recuento cada 2 o 3 vueltas y así mantendrás siempre recto tu tejido.

 

 

3. Tensión x ganchillo:

La tensión es una cuestión de tacto y hay que encontrarle el punto. Es importante adaptar la medida del ganchillo a tu hilo para obtener la tensión adecuada. Un chal demasiado apretado puede resultar un tejido rígido y un macetero demasiado blando nunca mantendrá su estructura.

 

¿Solución?

La tensión correcta es la que se adapta a tu proyecto y a tu gusto. Cada persona tiene una tensión distinta y puede variar en una misma labor según el estrés. Ten en cuenta que los tejidos hechos a ganchillo suelen ser algo más rígidos que el punto de media. Como norma, el tejido debe ser flexible y agradable al tacto. Si tu proyecto sea una prenda o un complemento, evita que tenga una trama demasiado abierta.

 

Truco lalanalunero:

Teje una muestra antes de empezar tu proyecto. Teje muestras de 10 cm x 10 cm del hilo elegido con ganchillos de 1 mm mayor o menor de lo recomendado. Así encontrarás el punto de tensión que necesita tu labor.

 

 

 

Ahora que ya sabes cómo solucionar los errores básicos de ganchillo, ¡haz lo que te dé la lana! Lo peor que puede pasar es que tengas que deshacer un par de vueltas y volver a empezar. Con el ganchillo, siempre es posible aprender de los errores.