Los imprescindibles del ganchillo: Puntos de arroz, garbanzo y cesta

Si ya dominas los puntos sencillos del ganchillo, es el momento de pasar a los mágicos. Son los que nunca fallan. Mi top lo forman: el punto de arroz, el de garbanzo y el punto cesta. Además de unos nombres curiosos, lo tienen todo: se adaptan a cualquier labor, son muy fáciles y no requieren demasiada concentración. Resultan ideales para tejer al final del día y desconectar de un día duro. Allá vamos con los imprescindibles.

 

 

Recordemos. La técnica del ganchillo se basa en cinco básicos: cadeneta, punto raso, punto bajo, punto medio alto y punto alto. Una vez los tengas controlados, podrás combinarlos y hacer lo que te dé la lana. Por eso me encantan los puntos con volumen para crear texturas. No hay que romperse la cabeza y los proyectos quedan muy resultones. Antes de lanzarnos, un repaso a los puntos medio y alto:

Para tejer el punto medio, empezamos con dos cadenetas al aire (será tu primer punto).

Coge hilo, inserta el ganchillo en el segundo punto, coge hilo y saca. Toma hilo y saca las tres hebras.

En el punto alto, comenzamos la vuelta con tres cadenetas al aire (tu primer punto).

Coge hilo, inserta el ganchillo en el segundo punto, coge hilo y saca. Toma hilo y saca dos hebras, coge hilo y saca las otras dos.

¿Preparada? Ahora sí, aquí van lo mágicos.

1. Punto de arroz

Este es muy sencillo de hacer. Te lo recomiendo para practicar el punto bajo. El resultado es la bomba: parece tejido a punto de media y tiene mucho volumen.

Tejemos un punto bajo cogiendo por la hebra de delante y el siguiente punto bajo cogiendo por la hebra de detrás. En la siguiente vuelta, debes alternar. El punto que trabajaste por delante, ahora lo tejerás por la hebra de detrás. El siguiente que hiciste por la hebra de detrás, ahora lo tejerás por la hebra de delante.

Truco lalanalunero: Trabaja el punto de arroz con un número impar de cadenetas. Así siempre te cuadrará, tejas en redondo o recto, empezando siempre por la hebra de delante.

 

Punto arroz tejido recto (girando la labor)

 

Punto arroz tejido en redondo

 

Hebra de delante y detrás

 

2. Punto garbanzo

Es mi punto preferido y lo verás en la mayoría de mis creaciones. Me divierte mezclarlo con puntos bajos y puntos medio altos. Puedes tejer una vuelta en punto de garbanzo y una, dos o las que te dé la lana a punto bajo. También puedes jugar y desplazar el relieve del garbanzo en cada vuelta, para que no coincidan y así crear cenefas lalanaluneras.

Para que se vea bien el punto, teje al menos un punto bajo entre cada punto. A mí me gusta tejer tres. A continuación, empezamos con una cadeneta, un punto bajo en el segundo punto y en el tercer punto tejemos en el mismo punto la siguiente secuencia:

Coge hilo, inserta el ganchillo en el punto, coge hilo y sácalo. Repite este proceso cinco veces hasta terminar con un total de once hebras en el ganchillo. Luego, toma hilo y saca las once hebras. Ya tienes un punto garbanzo. Ahora teje un punto bajo en cada uno de los próximos tres puntos. Repite la secuencia del punto de garbanzo y puntos bajos las veces te de la lana.

Truco lalanalunero: El relieve del punto de garbanzo se da en el revés del tejido. Por eso, siempre debes tejer un número impar de hileras entre vuelta y vuelta de punto garbanzo. Este punto se conoce con distintos nombres, como mora, popcorn o palomitas, y tiene mil aplicaciones distintas. ¡Te encantará!

 

Punto garbanzo

 

Hebras en el ganchillo

 

Textura del punto garbanzo

 

3. Punto cesta

El punto cesta es muy versátil y tiene mucha textura. Es perfecto para realizar cojines, mantas y cuellos. El relieve recuerda a una cesta de mimbre trenzado, de ahí viene su nombre. Puedes hacer secuencias de tres puntos por tres vueltas para crear cuadraditos o cuatro o cinco puntos por tres vueltas para crear rectángulos.

Se puede tejer a punto alto o punto medio alto, pero empezaremos con el punto alto, tejiendo una secuencia de tres puntos por tres vueltas:

Teje una base de puntos altos. Para crear la textura, teje tres puntos altos cogidos por delante del punto de la vuelta anterior, y tres puntos altos por detrás del punto de la vuelta anterior. Repite la secuencia durante tres vueltas. En la cuarta, alterna. Donde habías tejido cogiendo el punto por delante, ahora hazlo por detrás durante tres vueltas más.

Truco lalanalunero: Define el número de repeticiones para saber si necesitas un número par o impar de cadenetas. Empieza siempre con dos o tres cadenetas al aire, dependiendo del punto que elijas: dos para punto medio y tres para punto alto. Si tejes en redondo, cierra la vuelta con un punto raso en la última cadeneta del primer punto. La primera vuelta de base cuenta como la primera hilera. Si tejes una secuencia de dos puntos, sin alternar los puntos en las vueltas, obtendrás un punto canalé a ganchillo.

Espero que practiques mucho estos puntos en tus proyectos lalanaluneros porque el próximo mes te enseñaremos a hacer aumentos y disminuciones. 3, 2, 1 ¡Manos al ganchillo!

 

Punto cesta tejido recto

 

Punto cesta, cogiendo por detrás

 

Punto cesta cogiendo el punto por delante

 

Kiara

La filosofía DIY de Katie Jones

Seguro que conoces a Indiana Jones, seguramente te suena Tom Jones y, si eres fan del ganchillo, quizá has oído hablar de Katie Jones. Su nombre va asociado a un estilo irreverente, original y divertido. A nosotras nos entusiasma esta diseñadora inglesa. Cada una de sus colecciones cuenta una historia y nos invita a viajar en el tiempo a universos lalanaluneros. El hilo conductor de sus creaciones son los colores con fuertes contrastes, el juego de texturas y su compromiso con un mundo sostenible.

 

Bridal 2017, vía katiejonesknit.co.uk

 

Katie Jones, vía Instagram @katiejonesknit

 

Katie Jones se graduó en la prestigiosa escuela Central Saint Martins y ganó el premio Selfridges Bright New Things Award 2016. Sus diseños han dado la vuelta al mundo. Han aparecido publicados en periódicos y revistas internacionales de gran prestigio como Vogue, The Telegraph, The Guardian, Inside Crochet, Dazed and Confused, entre otras. Cuando su fama creció, las tiendas de lujo se empezaron a rifar sus prendas. Pero el alto coste de mantener la calidad de la confección artesanal y la producción local y su práctica del consumo consciente han llevado a Katie Jones a darle una vuelta a su marca.

En su nueva colección están muy presentes sus orígenes. Desde pequeña, Katie aprendió de su abuela a crear forma, vida y belleza a partir de la nada. Esto y su experiencia en el mundo de la moda de alta costura quedan reflejados en la nueva colección que lanzará el próximo año. Su nombre es DIY (háztelo tu mismo), toda una declaración de intenciones. Si quieres un avance, puedes crear tú misma una de sus piezas. Eso sí, tendrás que viajar a sur de Inglaterra.

Aaw16 Highland Fling, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aaw16 Highland Fling, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aaw16 Highland Fling, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aaw16 Highland Fling, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aw15 Let them eat cake, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aw15 Let them eat cake, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aw15 Let them eat cake, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aw15 Let them eat cake, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aw15 Let them eat cake, vía katiejonesknit.co.uk

 

Aw15 Let them eat cake, vía katiejonesknit.co.uk

 

Katie y su madre, Annie, organizan un evento llamado Great Make Escape para vivir una experiencia DIY en Sussex. Parece toda una escapada eso de vivir un sábado o un fin de semana de talleres en una casa ecológica situada en medio del bosque. Allí enseñan a crear un accesorio y una de las prendas de su nueva colección DIY con técnicas de ganchillo, punto de media, bordado y macramé.

Pero no todo es alta costura. Katie también imparte workshops para crear adornos de Navidad muy lalanaluneros. Seguro que a ti también, como a nosotras, estos talleres te han hecho pensar: ¿por qué comprar ropa o adornos navideños pudiéndolos hacer? Así que estamos dispuestas a darle a las agujas más que nunca ahora que ha llegado el frío. Y Katie Jones ha pasado a ocupar un lugar privilegiado en el podio de nuestros Jones preferidos, justo al lado de Harrison y Tom. ¡Viva el DIY!

 

 

La combinación perfecta: Patrón chal & Camwool

La diva de las fibras ya está en Lalanalú. Si hace unas semanas recibíamos a la reina del crochet, ahora acaba de llegar una fibra triunfadora: CamWool de Rosários 4. Es una mezcla única de pelo de camello bebé y lana merino extra fina.

Hace ya tiempo que en Lalanalú queríamos tener fibra de camello bebé. Es tan cálida como la alpaca, pero fina como la cachemira. Esta fibra premium se obtiene de hilar el pelo que cae de las crías durante las semanas de muda. Suele mezclarse con otras fibras porque es muy escasa y costosa. Por eso, su composición contiene un 80% de merino extra fino, la estrella de las lanas.

Para celebrar su llegada como se merece, hemos llegado a un acuerdo muy especial con nuestros proveedores y amigos de Rosários 4. Vamos a compartir contigo un patrón por amor a la lana. Te invitamos a tejer este chal de color rojo teja para disfrutar del otoño a todo ganchillo. Lo hemos traducido al castellano porque queremos que conozcas todas las fibras y calidades. Así, podrás elegir la que te dé la lana.

Este chal es ideal para darle al ganchillo y practicar algunos de los puntos que te hemos enseñado: garbanzo, trenza y picot. Es una combinación perfecta para aprender a crear texturas y dar volumen a tus proyectos. Este nuevo reto lalanalunero te ayudará a seguir avanzando punto a punto. Además, podrás adaptarlo a lanas light fingering y tejer tantos chales como te dé la lana.

Disfruta de esta combinación única: la perfecta fibra CamWool & el patrón de un chal muy lalanalunero.

Kiara

Un patrón por mes: una visita al Hotel of Bees

Empezamos el curso con un reto muy lalanalunero. Cada mes, vamos a tejer un patrón y a contaros todos los detalles punto por punto en el blog. Estrenamos la sección con un chal de ganchillo: el Hotel of Bees” de A Spoonful of Yarn. Así que preparad la bolsa de labores. Nos vamos de viaje… a Normandía.

Hice una búsqueda en Ravelry para calentar agujas. En cuanto vi el patrón de “Hotel of Bees”, no me pude resistir y lo compré. Fue lo que se llama amor a primera lana. Tenía todo lo que me gusta: mezcla de puntos, paleta de colores y un formato nuevo. Hasta ahora, siempre había tejido chales semicirculares o tipo granny terminados en pico. Así que el patrón suponía un reto en toda regla. Por cinco euritos, ¿Qué más se puede pedir? Pues una historia lalanalunera.

 

Hotel of Bees, de Christina Hadderingh. Vía Ravelry
Hotel of Bees, de Christina Hadderingh. Vía Ravelry

Resulta que diseño del chal está inspirado en el Hotel de Las Abejas, una mansión protagonista del libro La luz que no puedes ver de Anthony Doerr. Como introducción, Christina nos pone la miel en la boca con la historia del caserón. Las palabras parecen dar vida a los puntos y nos sumergen en la atmósfera del relato de tal manera que no sabes si ponerte a leer o a tejer:

(…) hace cinco siglos, fue la casa de un acaudalado corsario que decidió abandonar el saqueo de barcos para estudiar a las abejas que vivían en los pastos a las afueras de Saint-Malo; allí fue donde se dedicó a garabatear cuadernos de notas y a comer miel directamente del panal. Los escudos de los dinteles de las puertas aún conservan abejorros tallados en madera de roble, la fuente cubierta por la hiedra en el patio tiene la forma de una colmena. Los favoritos de Werner son los cinco descoloridos frescos que hay en el techo de las habitaciones más lujosas y en los que abejas del tamaño de niños pequeños flotan sobre un telón de fondo azul; zánganos enormes y perezosos y abejas obreras de alas diáfanas. Sobre una bañera hexagonal, una reina solitaria de casi tres metros se curva a lo largo del techo con ojos múltiples y abdomen dorado. [Fragmento del libro original, publicado por Suma.]

Pero no perdamos el punto. El patrón está en inglés, pero vale la pena hacer un pequeño esfuerzo. Por sólo 5 euros, en Raverly o en la tienda de Etsy de A Spoonful of Yarn, te puedes descargar tres archivos en formato PDF: una versión completa con gráficos; otra para imprimir que incluye el texto y fotografías que explican algunos puntos y, por último, un documento con fotografías paso a paso, links para acceder a vídeos y un FAQ (preguntas frecuentes). Yo solo utilicé la versión para imprimir. Las explicaciones de las piezas que conforman el chal son muy claras y sencillas. Al principio me costó un poco comprender la lógica del diseño. Pero luego pude seguirlo sin ningún problema.

Aunque el patrón original está diseñado en tres colores (amarillo, blanco y gris), preferí tejerlo en dos: gris claro y verde oliva. Elegí ovillos Selba de BC Garn por su composición, 50% lana y 50% algodón orgánicos. La mezcla es perfecta para prendas de entretiempo. Tengo que confesaros que me he enamorado de este hilo. Es muy amoroso, no se abre ni se engancha en la aguja y los puntos tejidos tienen mucha definición.

Los distintos puntos del chal recrean panales, abejas, alas y flores. Los motivos se despliegan por toda la prenda como miel sobre hojuelas. Hotel of Bees utiliza puntos bajos, altos y cadenetas trabajados en combinaciones, creando dos tipos de puntos con texturas y distintas secuencias. Cada sección recrea la decoración del hotel. Empieza por las alas tejidas a punto bajo y alto doble, continúa por su colmena de punto red, sigue con las abejas de punto garbanzo y termina con las flores en punto alto y cadeneta.

Como en mis diseños suelo utilizar los puntos de garbanzo y alto doble para crear texturas (o punto trenza como me gusta llamarlo), me sentí muy cómoda. Sólo hay disminuciones en un lateral para crear la forma de un triángulo rectángulo. La verdad es que no podía parar de tejer. El ganchillo iba solo y disfruté tejiendo a toda lana. Lo terminé en una semana.

Quiero que empiece el otoño ya para ponérmelo. Es un proyecto perfecto para estrenar la temporada y una gran inspiración literaria para viajar en el tiempo. Espero que te animes a tejerlo. Pero, cuidado, cuenta la fábula que a un panal de rica miel, las Lalanalús acudieron…. y dos mil chales tejieron….

 

Un universo de amigurumis lalanaluneros: Lalylaland de Lalylala

¿Te suena el nombre de Lydia Tresselt? Quizá no, pero estoy convencida de que has visto sus amigurumis en las redes sociales. Son de lo más lalanaluneros. Ella es Lalylala, la creadora de Lalylaland: un universo fantástico de ganchillo habitado de personajes tejidos con algodón. Compartimos con ella dos sílabas muy lalanaluneras y, además, la pasión por el ganchillo y la afición a contar historias con hilos.

New year´s eve, vía Lalylala.com

 

Lalylala ha creado un mundo de amigurumis que nos inspiran mucha ternura y nos invitan a tejer y a vivir aventuras fantásticas en Lalylaland. Allí es donde habitan sus dulces criaturas inspiradas en animales, frutas, verduras y seres fantásticos. Una de nuestras preferidas es una sirenita muy lalanalunera que de pequeña soñaba con abrir una tienda de zapatos y diseñar su colección de sandalias. Mici trabaja como socorrista en las playas de Lalylaland. Adora el vintage, es la cantante de una banda de música que hipnotiza a todo aquel que la escucha y, en su tiempo libre, teje medias con redes de pescador para sus amigas. La reconocerás por su tatuaje en el brazo en forma de ancla. Hmmm, esto me recuerda a alguien. También luce un salvavidas de ganchillo totalmente lalanalunero.

 

 

Lalylala también es conocida por sus tríos de amigurumis diseñados para cada estación del año y festividades especiales como Navidad, Pascua y Halloween. Todos son monísimos y es difícil decidirse por uno. Pero hay dos que nos han robado el corazón especialmente: el de verano y el de fin de año.

El primer trío lo componen los amigurumis Pippa, Keanu y Smila: una piña, un helado, y una plancha de surf, que viven en la isla Kawaii, el paraíso de los surferos de Lalylaland. El segundo son Ziggy, Luzie y Chloe: el primer cohete lanzado al espacio que está a punto de volver a Lalylaland, un gatito de la buena suerte que resulta ser un astronauta y reparte buenos deseos por el mundo sideral y una botella de champán a punto de descorchar en una noche muy especial.

 

Mici, Pippa, Keanu, Smila, Ziggy, Luzie y Chloe son sólo algunos de los habitantes de Lalylaland.

Te invitamos a descubrirlos. Algunos de los patrones son gratuitos y Lalylala los comparte por amor a la lana. Todos están traducidos al castellano. Puedes encontrarlos su cuenta Ravelry o en su web, donde también comparte tutoriales, tablas de conversión y trucos de ganchillo en inglés.

Para tejer los amigurumis de Lalylala, te recomendamos el hilo Regata de Rosários 4, es algodón 100 % y existen más de 50 colores para que puedas recrear cada amigurumi y sus accesorios con todo detalle. Los encontrarás en nuestra tienda-taller y en lalanalu.com.

 

 

Te animamos a compartir fotos de tus creaciones para formar parte de “El paseo de la fama de Lalylala”. ¡Manos al ganchillo y al amigurumi!

Trucos lalanaluneros para tejer ganchillo recto y en redondo: cadeneta, punto bajo y anillo mágico

Nuestro blog está imparable. Va a toda lana, especialmente porque inauguramos nueva sección de “Trucos lalanaluneros para tejer”. Todo lo que querías saber y, quizá no te atrevías a preguntar, de tu pasión lanera.

Vamos a empezar por el principio, despacito y con buena letra. Así que aquí vamos con los básicos del ganchillo: cómo tejer recto una cadeneta, el punto bajo, en redondo para crear bases ovaladas y con anillo mágico para las circulares. Pero, espera, espera. Antes de lanzarte, toca elegir ganchillo.

Como nos gusta decir en Lalanalú: cada maestrillo tiene su ganchillo. Como sabes, existen de distintos materiales: madera, aluminio, metal, acrílico, bambú, plástico o silicona. El mango puede ser ergonómico, de colores, estampado e incluso llevar un cable para tejer con punto tunecino. Pero no te despistes, lo más importante a la hora de elegir el más adecuado es la abertura y la forma del gancho. Se trata de una decisión muy personal y, antes de volverte loca, te recomiendo que pruebes varios hasta dar con el que te sientas más cómoda.

Para gustos, ganchillos. Yo prefiero los más puntiagudos para hilos finos y los de punta redonda para lanas más gruesas y esponjosas. Me gustan más los de aluminio y metal de medidas pequeñas y los de madera y acrílico de números más grandes. Para decidir el número adecuado para tu labor, puedes guiarte por la etiqueta del hilo con el que vas a tejer. Te recomiendo que experimentes con uno mayor o menor del recomendado para obtener la tensión correcta. Así el punto no te quedará ni muy apretado ni demasiado suelto.

Una vez elegido la mejor herramienta, vamos al punto. Existen varias formas de empezar a tejer ganchillo, pero comenzamos por los clásicos, que son los que se usan con más frecuencia:

Tejer recto con cadeneta

Cadeneta es el nombre del punto utilizado tanto para crear las bases de los proyectos como para los puntos calados. Si nunca has practicado antes, aquí tienes tu primer ejercicio lalanalunero. Se trata de tejer recto y girar la labor al final de cada vuelta.

Con el ganchillo en la mano, haz un nudo corredero. Coge hilo y sácalo. Repite el proceso hasta que obtengas una tira de la longitud que necesites. Salta un punto y teje un punto bajo en cada punto. Después de tejer el último, haz una cadeneta. Gira la labor y repite el proceso hasta obtener la medida deseada.

Truco: Si es necesario, puedes utilizar un ganchillo 0,5 mm mayor del que vayas a usar para el resto de la labor. Es normal que la cadeneta quede más compacta. Para mantener la pieza recta, cuenta los puntos en cada vuelta y asegúrate de no hacer aumentos ni disminuciones.

 

Punto bajo

El punto bajo es el punto básico del ganchillo. Para tejerlo, introduce la aguja en la cadeneta, coge hilo, sácalo, vuelve a coger hilo y saca las dos hebras que tengas en la aguja. Et voilà!

 

 

Tejer en redondo una base ovalada

Si quieres tejer un estuche o un bolso, la mejor forma de empezar es tejer en redondo una base ovalada. Comenzamos con una cadeneta de la longitud deseada. Tejemos dos puntos bajos en el segundo punto de la cadeneta, obteniendo tres puntos en el mismo punto. Seguimos con un punto bajo en cada punto hasta el final de la cadeneta, tejiendo tres puntos bajos en el último punto. Continuamos trabajando un punto bajo en cada punto por la hebra de abajo de la cadeneta. Repite la operación tejiendo en redondo. Cuando obtengas la base de la medida que necesitas, sigue tejiendo en redondo con un punto bajo en cada punto para ganar altura.

Truco: Coloca un marcapuntos en el primer punto de cada vuelta para guiarte y vigila que los aumentos de tres puntos en los extremos estén en la misma posición: el punto del centro.

 

Tejer en redondo con anillo mágico

Para hacer un anillo mágico, coge la hebra con la mano izquierda y da una vuelta en los dedos índice y corazón. Pasa el ganchillo por dentro del aro, toma hilo, sácalo, coge hilo y sácalo otra vez. Ahora teje con el ganchillo 6 puntos bajos alrededor del aro. Una vez tengas los puntos necesarios, estira el hilo para ajustar tu anillo, cerrando el centro. Sigue tejiendo en redondo.

Para hacer una pieza con forma redonda debes seguir la proporción de 6 aumentos por vuelta. Es decir, en la primera vuelta tendrás 6 puntos. En la segunda, tienes que hacer un aumento en cada punto (2 puntos en el mismo punto) para conseguir un total de 12 puntos. En la tercera, teje un punto y un aumento en el siguiente punto hasta obtener 18 puntos por vuelta. En la cuarta, teje 2 puntos y un aumento, hasta obtener un total de 24 puntos. Y así sucesivamente.

 

Truco: Utiliza un marcapuntos en el primer punto de cada vuelta y cuenta cuántos puntos tienes en cada una. Si estás tejiendo una pieza plana, sigue tejiendo con aumentos hasta obtener la medida necesaria. Si se trata de un cesto o bolsito, una vez llegues a la medida de la base deseada, teje un punto bajo en cada punto para ganar altura. Te enseñaremos a hacer disminuciones más adelante.

Ahora que ya conoces los principios lalanaluneros de la técnica del ganchillo, elige tu labor, un ovillo y haz lo que te dé la lana. Próximamente, más trucos en el blog. ¿Ganchillos a punto?